El Árbol de Navidad y la Noche Mágica

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El Árbol de Navidad y la Noche Mágica
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El Árbol de Navidad y la Noche Mágica. Érase una vez un hermoso árbol de Navidad llamado Thomas. Era un abeto frondoso y esplendoroso, y se encontraba en el medio de una pequeña plaza al lado de una fuente.

Todos los habitantes del lugar estaban encantados por la belleza de Thomas, pero ninguno más que los niños. Ellos siempre se reunían alrededor del árbol para admirar sus luces y decoraciones, mientras que los adultos se mezclaban en torno a tomar fotografías.

No obstante, en una noche mágica, en la víspera de Navidad, algo increíble sucedió. En el momento en que el reloj marcó las doce, el árbol comenzó a brillar con una luz increíblemente brillante. Los niños, que se habían quedado para ver esto suceder, se quedaron inmóviles y miraron el árbol en completa incredulidad.

Pronto, una pequeña voz empezó a sonar desde el interior del abeto: era el mismísimo Thomas, que había cobrado vida. Como si fuera un personaje de película, el árbol se sacudió para alejar el exceso de ramas y ramitas antes de presentarse con un sonoro «Buenas noches, chicos y chicas».

Los niños gritaron y reaccionaron con asombro. Pero pronto, un aire de curiosidad comenzó a invadirlos, y empezaron a hacerle preguntas al abeto.

– ¿Eres un árbol de otros mundos?
– ¿De qué estás hecho?
– ¿Puedes moverte?

Thomas, que estaba feliz de interactuar con los niños, respondió todas sus preguntas, hablando con voz profunda y estridente.

Finalmente, alguien preguntó: «¿Podrías cantar una canción de Navidad para nosotros, Thomas?»

Era algo que el árbol había estado esperando, y accedió con gran gozo.

Entonces, comenzó a cantar la canción de Navidad más hermosa que jamás habían escuchado los niños. Mientras Thomas cantaba, la luz que emanaba del árbol se intensificó, como si una gran cantidad de energía se estuviera liberando durante la canción.

De repente, uno de los niños, un niño pequeño de no más de cinco años, comenzó a cantar junto a Thomas. Su voz se alineó perfectamente con la del abeto y pronto los demás niños lo habían seguido. Era como si todos los niños en la plaza se hubieran unido al canto, creando una sinfonía de hermosas voces que llenaban la plaza.

Fue un momento mágico que ninguno de los niños presentes jamás olvidaría.

Una vez que la canción terminó, Thomas se despidió de los niños y volvió a su estado normal, convirtiéndose en un árbol común y corriente. Pero la experiencia quedó grabada en la memoria de los niños para siempre.

A medida que los años pasaron, la historia del árbol que cobró vida se extendió por todo el lugar, y la vista del hermoso árbol de Navidad se convirtió en una tradición anual de la víspera de Navidad.

Pero cada año, algo mágico parecía suceder cuando el reloj marcaba las doce en punto. Aunque el árbol no volvía a cobrar vida, todos los niños presentes podían sentir una energía especial en el aire, y sentían que el árbol de alguna manera estaba presente, cantando con ellos en espíritu.

Incluso hoy en día, muchas décadas después de su primera aparición, Thomas sigue siendo el árbol de Navidad más querido de todos. Su belleza y su espíritu viviente son leyendas en la plaza, y todos los niños que lo ven suspiran con deseo y emoción, esperando el momento mágico en que el abeto abra los ojos y les cuente una historia.

Y aunque Thomas solo cobró vida una vez, su magia se extendió por generaciones de jóvenes, dejando una huella permanente en las vidas de aquellos que lo vieron brillar mágicamente en Navidad.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
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