El hechizo de la bruja traviesa

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El hechizo de la bruja traviesa
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El hechizo de la bruja traviesa. Érase una vez en un pequeño pueblo rodeado de montañas, vivía una bruja llamada Luna. Luna era conocida por sus travesuras y malas intenciones. Siempre estaba buscando la manera de hacerle la vida imposible a alguien. Ella buscaba el poder y la atención a toda costa.

Un día, un joven llamado Juan visitó el pueblo. Estaba interesado en la historia de la bruja Luna y decidió investigar más sobre ella. Juan descubrió que la bruja se había ganado el corazón de muchos de los habitantes del pueblo, gracias a sus hechizos.

Con curiosidad, Juan fue a la casa de Luna para conocer más sobre ella. La bruja lo recibió con los brazos abiertos, pero Juan no se dejó engañar por su amabilidad. Él sabía que algo escondía detrás de esa sonrisa. Luna se dio cuenta que no iba a ser fácil manipular a Juan, pero ella no estaba dispuesta a dejar que se fuera.

Luna decidió prepararle una poción a Juan para que así, él la recordara por siempre y no quisiera irse del pueblo. La bruja pensó que sería divertido tener un nuevo amigo. Hizo una poción de amor y se la dio a Juan en una jarra con una linda inscripción «Para mi nuevo amigo». Juan bebió de la jarra y de repente sintió algo extraño, su corazón empezó a latir más rápido y una sonrisa se dibujó en su rostro. Luna lo había hechizado.

En los siguientes días, Luna y Juan pasaron mucho tiempo juntos, él estaba encantado con ella y disfrutaba cada momento a su lado. Pero, a medida que pasaban los días, Juan se dio cuenta de que algo estaba mal. Él se dio cuenta de que no era normal sentir tanto cariño por alguien a quien apenas conocía.

Juan decidió investigar la poción que Luna le había dado. Encontró una pagina en un libro que hablaba de una poción de amor y sus efectos. Juan se dio cuenta de que Luna lo había hechizado y que él no había estado actuando por su cuenta.

Juan se enfureció, se sintió traicionado y lastimado. Había estado creyendo en la amistad que tenía con Luna, pero ella lo había manipulado con el hechizo. El joven decidió hablar con Luna y confrontarla. Sin embargo, ella negó todo y comenzó a llorar, y le pidió disculpas. Juan no sabía si creerle o no.

A pesar de todo lo que había sucedido, Luna seguía siendo la bruja más querida del pueblo. Los habitantes del lugar creyeron en su versión de la historia, y se enojaron con Juan por acusar a la bruja. Lo que no sabían era que la bruja siempre había sido conocida por sus travesuras. Luna había conseguido hechizar al pueblo y hacerles creer que ella era una buena persona. Juan se sentía solo y triste, sin entender cómo alguien que parecía tan buena podía hacer algo tan malo.

Un día, Juan se encontró en el bosque con una anciana sabia. Él le contó todo lo que había sucedido con Luna, y ella le explicó algo que lo dejó perplejo. La anciana sabía que Luna era una bruja mala, y que ella había estado usando su magia para controlar a los habitantes del pueblo. La sabia le dijo a Juan que Luna no era la buena persona que todo el mundo creía.

Juan se sintió aliviado al saber que había alguien en quien podía confiar y que le creyó. Él decidió hacer algo al respecto. Él tenía que encontrar la manera de quitarle los poderes a Luna y hacer que el pueblo se diera cuenta de que ella no era quien decían que era.

Juan encontró algo en el libro que había consultado sobre la poción de amor. Leyó que la única manera de romper un hechizo es con un contra-hechizo. Él rápidamente fue al bosque en busca de lo que necesitaba. Después de horas de buscar, encontró lo que estaba buscando, y comenzó a preparar el contra-hechizo para romper el hechizo que Luna había hecho.

La noche en que la gente del pueblo celebraba el cumpleaños de Luna, Juan decidió actuar. Cuando Luna estaba felizmente celebrando con sus amigos, Juan entró en la casa y encontró la poción en la que habían envenenado su corazón. Él comenzó a recitar el contra-hechizo, y de repente la jarra explotó en mil pedazos.

Luna, al darse cuenta de lo que había sucedido, comenzó a temblar y a pedir perdón. Juan la miró y se dio cuenta de que ella estaba arrepentida de todo lo que había hecho. Él la perdonó, y le aseguró que, a partir de ese momento, ella no tendría que usar la magia para ser buena.

La noche terminó en paz, y Luna se dio cuenta de que la amistad es mucho más valiosa que el poder. A partir de ahí, Luna decidió cambiar su vida y nunca más hechizar a otra persona. Juan se hizo amigo de Luna de manera natural y no por el hechizo.

Finalmente, el pueblo entendió que Luna no era una buena persona y que había estado usando su magia para controlarlos. A partir de ese día, se volvieron más cautelosos con la magia, nunca se sabe quién podría estar jugando con sus corazones. Los habitantes del pueblo aprendieron que las apariencias pueden ser engañosas, y que las verdaderas amistades son mucho más valiosas que la magia. Y Juan se fue del pueblo, pero siempre recordará la valentía que tuvo al enfrentarse a la bruja y descubrir la verdad.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
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