La noche de los espíritus del bosque de Halloween. Érase una vez, en un bosque mágico y encantado, vivían un grupo de espíritus y criaturas fantásticas. Estos espíritus eran los guardianes del bosque, aquellos que aseguraban que todo en el bosque funcionara como debía. Todos los años, en la noche de Halloween, el bosque se llenaba de luces y sonidos misteriosos, pero este año sería diferente.
El día antes de Halloween, estaba todo muy tranquilo en el bosque, pero los espíritus del bosque se reunieron en el claro del bosque para discutir el gran evento de la noche de Halloween. Al principio, todos hablaban al mismo tiempo y nadie podía entender lo que se estaba discutiendo. Pero cuando las criaturas se callaron, el jefe del consejo de espíritus tomó la palabra.
«Este año, tenemos un gran problema,» comenzó. «Alguien ha robado la energía del bosque. Esta energía es lo que nos permite mantener el equilibrio. Si no la encontramos, el bosque morirá.»
Los espíritus empezaron a murmurar entre ellos, preocupados por el bosque que amaban tanto. Fue entonces cuando la pequeña hada llamada Lila saltó y dijo:
«Yo sé qué ha pasado. Esta mañana, vi una criatura que nunca antes había visto en el bosque. Tenía una energía oscura a su alrededor. Debe ser la responsable del robo de nuestra energía».
Todos los espíritus se emocionaron cuando Lila les contó todo lo que vio. Rápidamente, el jefe de los espíritus del bosque convocó a todas las criaturas del bosque para una reunión de emergencia. La misión era encontrar al ladrón de la energía del bosque y llevarlo ante la justicia.
La noche de Halloween llegó y el bosque estaba en silencio. Todos los ojos estaban en el cielo porque se estaba acercando la medianoche. La luna estaba llena y todos los espíritus del bosque estaban listos para cazar al ladrón.
Fue entonces cuando un grito de terror llenó el aire. Todos los espíritus corrieron en dirección al sonido y encontraron a un pequeño mapache que estaba atrapado bajo un árbol caído. El mapache estaba asustado, pero Lila sabía exactamente lo que tenía que hacer. Tomó su varita mágica y, en un instante, el árbol se levantó y el mapache se liberó.
«Gracias, gracias», dijo el mapache entre sollozos. «Yo estaba escondiendo la energía del bosque porque los humanos venían a talar los árboles. No quería que el bosque desapareciera. Por favor, perdónenme.»
Los espíritus se miraron entre sí, sorprendidos por lo que acababan de escuchar. Sabían muy bien por qué el mapache había hecho lo que hizo y se acercaron para darle un abrazo. Todos entendían que la intención del mapache era buena, proteger el bosque, y que ahora debían trabajar juntos para encontrar una solución.
Lila, entonces, habló con el mapache y entendió que él tenía un plan. El pequeño animal había creado un grupo de protección para defender su hogar, el bosque, y ofreció a todos los espíritus del bosque unirse a su lucha contra la tala de árboles y la destrucción del bosque.
Un espíritu anciano, el djinn, habló con la voz que deja el tiempo grabada en sus palabras: «La protección del bosque no depende de un solo ser. Depende de todos nosotros y de aquellos que estén dispuestos a luchar por nuestro hogar. Deberíamos todos unir nuestras fuerzas para proteger a nuestro bosque, nuestra casa».
Todos los seres del bosque, conmovidos y comprendiendo sus palabras, tomaban la decisión de proteger el bosque. Y así, Lila tomó su varita mágica y liberó la energía del bosque, y juntos crearon un hechizo para la protección del bosque que duraría por siempre. Cada uno de los seres del bosque prometió trabajar para asegurarse de que su hogar estuviera siempre protegido.
Desde ese día, todos los habitantes del bosque unieron sus fuerzas para proteger su hogar. Protegieron los árboles, las plantas, los animales y las criaturas mágicas con todas sus fuerzas. El bosque estaba a salvo y floreciente.
Y así, cada año en la noche de Halloween, se celebra el día en que todos los seres del bosque se unieron para proteger lo que más querían. Juntos, los espíritus y los animales del bosque continúan protegiendo el bosque mágico y encantado que tanto aman.