El caballo que sembró estrellas

Tiempo de lectura: 3 minutos

El caballo que sembró estrellas
¿PREFIERES UN AUDIOCUENTO?

Si prefieres, puedes escuchar el cuento mientras haces otras tareas

El caballo que sembró estrellas. Hace mucho tiempo, en una aldea en lo profundo del bosque, vivía un caballo majestuoso llamado Estrella. Estrella no era un caballo común, ya que tenía una habilidad única: cada vez que batía sus relucientes alas, sembraba estrellas en el cielo.

Estrella era un caballo generoso que amaba ayudar a la gente en la aldea. Él y su dueño, un anciano sabio, viajaban por la aldea ayudando a las personas necesitadas y trayendo luz a sus vidas. Donde quiera que fueran, Estrella volaba a los cielos, sembrando estrellas brillantes y relucientes.

Un día, mientras viajaban por el bosque, Estrella y su dueño llegaron a una cueva oscura donde vivía un troll malvado. El troll no estaba contento con la visita y les gritó, «¡Lárguense! ¡Este es mi hogar! «. Pero el anciano sabio no se asustó y dijo, «No queremos hacerte daño, solo queremos ayudarte».

Pero el troll no estaba dispuesto a aceptar su ayuda. Lanzó una maldición sobre Estrella que hizo que sus alas ya no brillaran, por lo que ya no podía sembrar estrellas en el cielo.

El anciano sabio estaba muy triste al ver a Estrella sin poder cumplir su deber. Intentó todo lo posible para restaurar las alas de Estrella a su brillo original, pero nada parecía funcionar.

Mientras tanto, en la aldea, la gente comenzó a notar algo extraño. El cielo no estaba brillando como antes; no había estrellas en el cielo. La gente se sintió triste y perdida sin la luz de las estrellas.

Cuando el anciano sabio llegó a la aldea, la gente se apresuró a saludarlo y le preguntó qué había sucedido. El anciano sabio les explicó la maldición del troll malvado y cómo Estrella había perdido sus alas brillantes.

La gente de la aldea no podía permitirse que su luz se desvaneciera. Sabían que tenían que hacer algo para ayudar a Estrella a restaurar sus alas y volver a sembrar las estrellas en el cielo.

Fueron a la cueva del troll malvado, entraron y exigieron: «Quita la maldición de Estrella y devuelve sus alas. ¡La aldea necesita sus estrellas brillantes! «. Pero el troll se negó y dijo: «No haré nada de eso. Las estrellas son mías para controlar «.

Los aldeanos no estaban dispuestos a renunciar. Unieron su energía y juntos le gritaron al troll, «¡Estrella necesita nuestras estrellas para brillar! ¡Las estrellas son para todos! «. Al escuchar esto, la maldición del troll se desvaneció en el aire, restaurando las alas brillantes de Estrella.

Estrella estaba feliz de tener sus alas de vuelta y voló al cielo para sembrar estrellas brillantes y relucientes. Él voló alto y bajo, sembrando estrellas dondequiera que fuera. Los aldeanos se regocijaron al ver las estrellas brillantes y la luz que iluminaban sus vidas.

Desde ese día, la aldea nunca permitió que las estrellas desaparecieran de sus cielos. Siempre fueron amables y generosos entre ellos y nunca olvidaron el valor de la luz en sus vidas.

Estrella se convirtió en un símbolo de esperanza y bondad en la aldea. Su habilidad única hizo que la gente se sintiera segura y protegida cuando la oscuridad amenazaba con apoderarse del lugar.

Siempre recordaban que la luz de las estrellas brilla en sus vidas, llevando felicidad y alegría a sus corazones. Y fue gracias a Estrella, el caballo que sembró estrellas, que esta maravilla nunca cesaría para sus vidas.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
El caballo que sembró estrellas
¿Te ha gustado «El caballo que sembró estrellas»?
¡Compártelo con tus amigos!
Facebook
Twitter
Pinterest
WhatsApp
Email
Imprimir