El Dragón de la Amistad y el Valle Encantado

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El Dragón de la Amistad y el Valle Encantado
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El Dragón de la Amistad y el Valle Encantado. Hace mucho tiempo, en un valle encantado, había un dragón solitario. Era un gran dragón con escamas de color rojo y amarillo brillante. El dragón era muy amante de la naturaleza, volaba por los cielos del valle, admirando la belleza del paisaje que lo rodeaba. Pasaba todas las horas del día volando, buscando compañía, pero cuando bajaba a tierra, sentía una gran tristeza pues nunca había conocido a otros dragones.

El dragón era muy ágil y rápido, por lo que era fácil para él esquivar a los cazadores que intentaban matarlo. A pesar de sus habilidades, el dragón siempre estaba alerta, no quería ser una presa fácil para los cazadores, pues quería vivir la vida que tanto amaba.

Un día, mientras volaba, el dragón escuchó un canto muy hermoso. Al principio pensó que era un pájaro, pero al acercarse a la fuente del canto, descubrió que era una joven hada que estaba sentada en una flor gigante. La joven hada tenía cabello dorado y una sonrisa encantadora.

«¿Quién eres?» preguntó el dragón, curioso.

«Soy una hada del valle», respondió la joven hada. «Me llamo Lila»

«Yo soy un dragón solitario», dijo el dragón. «Me llamo Rojo Amarillo».

Lila pareció sorprendida por el nombre del dragón, pero en lugar de hacer preguntas, ella respondió “Me encanta la forma en que hablas. ¿Quieres ser mi amigo?»

Rojo Amarillo se sintió emocionado. Nunca había sido amigo de alguien antes. Así que, aceptó la oferta de Lila y de ahí en adelante, los dos se volvieron inseparables.

Juntos, Rojo Amarillo y Lila descubrieron los secretos del valle encantado. Aprendieron que los árboles eran vivos y que las flores eran mágicas. También descubrieron que la naturaleza tenía una belleza infinita y que, a veces, las cosas más bellas se esconden en los lugares más humildes.

Por mucho tiempo, Rojo Amarillo y Lila disfrutaron juntos de la vida, volando y explorando nuevas aventuras. El dragón siempre se sintió afortunado de haber encontrado a Lila. Gracias a ella, nunca se sintió solo de nuevo.

Un día, mientras Rojo Amarillo volaba como siempre, algo extraño sucedió. El dragón comenzó a cambiar de forma. Sus escamas se hicieron más suaves, su cola se acortó, y su cuerpo se encogió. Rojo Amarillo se sintió desesperado, pensó que perdería a su amiga hada porque ya no sería más un dragón. Mientras se lamentaba, una luz brillante envolvió su cuerpo y, cuando desapareció, Rojo Amarillo ahora era un ser mágico parecido a un dragón y un unicornio, con un gran cuerno en la cabeza y alas de mariposa. Pero a pesar de todos estos cambios, Rojo Amarillo seguía siendo él mismo, solo que ahora tenía una nueva apariencia.

Cuando regresó a la flor en la que Lila esperaba por él, la joven hada lo miró fijamente, fascinada por su nueva apariencia. Después de examinar a su amigo detenidamente, Lila le sonrió y le dijo “Sigues siendo mi amigo, Rojo Amarillo. No importa cómo luzcas”.

Rojo Amarillo sintió un gran amor y agradecimiento por su amiga hada. Descubrió que lo que realmente importaba era la amistad, independientemente de la apariencia física. Era su personalidad y su amor por la naturaleza lo que hacía a Rojo Amarillo especial, no su aspecto.

Desde entonces, Rojo Amarillo y Lila continuaron volando por el valle juntos. Él finalmente había encontrado lo que tanto había deseado, un amigo de verdad. Juntos se aventuraron en las profundidades del valle y, aunque la gente de los pueblos cercanos sentía miedo y temor hacia el animal extraño que veían desde sus casas, Rojo Amarillo y Lila sabían que su amistad era pura y verdadera y que nada podía detenerlos.

Con el tiempo, cada vez que alguien mencionaba la leyenda del valle, siempre hablaban de un unicornio alado que estaba acompañado por una hada. Pero la realidad era que Rojo Amarillo había encontrado algo más precioso que ser reconocido: la amistad de Lila, la cual rompió la soledad de su corazón y llenó su vida con un amor constante. Y así, la leyenda siguió adelante, mientras Rojo Amarillo y Lila encontraron la felicidad en la búsqueda de nuevas aventuras en el maravilloso valle encantado que los vio crecer.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
El Dragón de la Amistad y el Valle Encantado
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