El monstruo bajo la cama de Halloween. Érase una vez una pequeña niña llamada Ana, quien vivía en una casa grande junto a sus padres y su hermano menor. A pesar de que tenía una habitación hermosa, Ana le tenía miedo a lo que escondía debajo de su cama. Siempre pensaba que un monstruo enorme escaparía de debajo de la cama en cualquier momento y la atraparía. Pero ¿era solo su imaginación, o había algo de verdad en sus miedos?
Era el día de Halloween y Ana estaba muy emocionada por la noche de truco o trato. Después de una larga noche, finalmente llego el momento de dormir en su habitación, pero el miedo le invadió nuevamente, especialmente porque hoy era Halloween y las historias de terror le daban una sensación inquietante. Su hermano menor, Juan, rapidamente se quedó dormido, pero Ana seguía tumbada en su cama, con los ojos bien abiertos y un temor inconmensurable.
De repente, Ana escuchó un sonido debajo de su cama. Tan fuerte que hizo temblar las cajas que habían debajo de la cama. Sus ojos se abrieron de par en par mientras miraba fijamente la caja debajo de la cama que se movía. ¿Podría ser el tan temible monstruo debajo de la cama el que estaba haciendo ese ruido?
Sin embargo, de repente, para sorpresa de Ana, un pequeño monstruo verde, no más grande que su mano, salió corriendo de debajo de la cama. Para Ana, esto fue una sorpresa total, nunca esperaba que un monstruo tan pequeño pudiera estar escondido debajo de su cama.
«¡Oh! Por fin, he encontrado un nuevo amigo, pensó el pequeño monstruo».
La reacción de Ana no pudo ser otra que la sorpresa y el temor. Sin embargo, para su sorpresa, en lugar de atacarla, el pequeño monstruo se presentó ante ella y dijo: «¡Hola Ana! Soy Monster, el monstruo debajo de tu cama».
Ana se asombró al descubrir que este monstruito no era nada parecido al que imaginaba en sus pesadillas, en cambio era un ser amigable, que hablaba con una voz dulce y no parecía querer hacerle daño.
Monster quería hacer amistad con Ana y enseñarle un poco sobre el mundo de los monstruos. Le hablaba siempre con voz suave y intentaba hacerla reír. De esta manera, Ana comenzó a sentirse algo más segura. Escuchaba atentamente las historias divertidas que Monster le contaba, sin perder detalle en ningún momento.
Poco a poco, Ana se fue dando cuenta que tipo de criatura era Monster, descubrió que tenía un corazón noble y que solo buscaba hacerla compañía. Pudo comprobar día tras día lo amigable que era y decidió que no merecía un miedo tan descomunal como el que experimentaba.
A partir de ese día, Ana y Monster se convirtieron en los mejores amigos. Cada noche antes de dormir, Monster salía de debajo de la cama para charlar y hacer chistes con Ana. Ya no había miedo, sólo risas y cariño.
Por fin, Ana aprendió que a veces, hay que enfrentarse a lo que nos da miedo, y que muchas veces, lo que más asusta y aterra a simple vista, puede que resulte sorprendentemente cálido y amable. Así fue como se dio cuenta de que, a veces, es mejor abrir las mentes y dar el beneficio de la duda, que juzgar y estigmatizar sin sentido. Ella había encontrado al monstruo debajo de su cama, pero en su lugar se encontró con un amigo para siempre.
Desde entonces, Ana no volvió a temer la noche ni los días de Halloween. Recordaba feliz su noche descubriendo a Monster y lo afortunada que fue de haber encontrado un amigo tan especial.
Y así, el «inquietante» monstruo debajo de la cama se convirtió en una criatura amigable y valiente que siempre estará ahí para hacernos sonreír en los días de miedo. Y es que, como dice el viejo refrán: «No juzgues a un libro por su portada».
El final se acercaba, así que Monster se despidió de Ana hasta la próxima noche. Ana se acurrucó en su cama, pensando en el Monstruo debajo de la cama, pero esta vez sin temor. Para su sorpresa, no hubo miedo ni temor alguna. Sólo la emoción de esperar a su nuevo amigo y a la próxima noche donde le contaría alguna nueva anécdota divertida. Finalmente, se durmió tranquila y feliz, con una sonrisa en su cara, satisfecha por haber hecho a un nuevo amigo en una noche tan especial como Halloween.