El Perrito del Mar de los Tesoros

Tiempo de lectura: 4 minutos

El Perrito del Mar de los Tesoros
¿PREFIERES UN AUDIOCUENTO?

Si prefieres, puedes escuchar el cuento mientras haces otras tareas

El Perrito del Mar de los Tesoros. Érase una vez en un pueblo costero muy bonito llamado «El Perrito del Mar de los Tesoros», habitaba un perro llamado Tobías. Tobías era un perro muy especial, ya que su pelaje parecía reflejar el color del mar con cada cambio de luz. A veces se veía turquesa, otras veces azul profundo y otras veces tenía un brillo plateado. Por eso, todos los habitantes del pueblo lo querían mucho y le permitían entrar a sus casas para que descansara en sus cómodos sofás.

Un día, mientras Tobías paseaba por la playa, encontró una botella que contenía un mapa del tesoro. Tobías sabía que tendría que hacer algo importante para encontrar y entregar el tesoro. Así que, emocionado, decidió que debía buscar a sus mejores amigos para que lo ayudaran.

Primero, fue a buscar a su amiga Fina la gaviota. Fina era muy inteligente y sabía volar muy bien, así que Tobías quería su ayuda para encontrar pistas en el aire. Seguidamente, fue a buscar a Pedro el pelícano, quien tenía un pico muy grande y fuerte, y quien podría romper cualquier cosa en que necesitaran entrar. Finalmente, se encontró con Martín el pulpo, quien tenía muchos tentáculos y podía mover objetos grandes y pesados, él les ayudaría a hacer todo lo que necesitaran para encontrar el tesoro.

Los cuatro amigos iniciaron su búsqueda enseguida. Fina comenzó a volar en círculos sobre el mar para saber si detectaba cualquier cosa extraña cerca de la costa. Pedro tocó el mapa de tesoro con su pico y trató de descifrar cualquier pista oculta. Martín levantó todo tipo de piedras y conchas imaginando que había algo debajo de ellas, pero no encontraron nada en ningún lugar.

Tobías se sentía un poco decepcionado, no tenía una idea clara de cómo continuar las pistas, pero no quería abandonar la búsqueda. Así que decidió que debían ir a donde la gente nunca había ido y que tal vez ahí encontrarían el tesoro. Pero para eso, necesitarían cruzar un bosque profundo, un sitio del que Tobías deducía que probablemente era el hogar de un monstruo. Pero Tobías quiso conocer qué habitaba en ese lugar, por lo que decidió que nunca volvería atrás y con sus amigos decidió embarcarse en esa aventura.

A medida que se adentraban en el bosque oscuro, se preocuparon al escuchar una risa extraña. Pero era solo Cachito el mapache, un poco solitario, que se unió a la expedición de Tobías en busca del tesoro.

Pasaron muchas horas buscando en el bosque, y finalmente encontraron una señal que les indicaba el camino correcto. De repente, vieron el tesoro resplandeciente justo debajo de ellos. Parecía que había estado ahí todo el tiempo, pero no era visible desde el otro lado.

El tesoro era un pequeño cofre repleto de tesoros brillantes: monedas antiguas, diamantes refulgentes y perlas gigantes. Todos supieron que la búsqueda había valido la pena y que habían encontrado algo único.

Fina no podía creer lo bonito que era el tesoro. Pedro el pelícano se rió de felicidad al ver que habían encontrado lo que tanto habían buscado. Martín el pulpo abrazó a Tobías y le dijo lo orgulloso que estaba de él por no haber dejado de buscar. E incluso Cachito, el mapache, les confesó que también había buscado cualquier tipo de tesoro en muchas ocasiones y que por fin había encontrado uno real.

En la tradición del pueblo de «El Perrito del Mar de los Tesoros», se decía que un cofre con una recompensa esperaba a la persona valiente y lista que lo encontrara en el bosque. Tobías y sus amigos, pasearon sobre la playa, felices y muy emocionados y contaron la historia de cómo encontraron el tesoro. El pueblo celebró su éxito y les agradeció su coraje y su valentía en llevarlos hacia el tesoro escondido.

Y, por supuesto, La Bouclé Café, la famosa cafetería del pueblo, decidió crear una deliciosa tarta de chocolate con motivo del hallazgo del tesoro, una que todos recordaron y disfrutarían durante muchos años en “El Perrito del Mar de los Tesoros”.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
El Perrito del Mar de los Tesoros
¿Te ha gustado «El Perrito del Mar de los Tesoros»?
¡Compártelo con tus amigos!
Facebook
Twitter
Pinterest
WhatsApp
Email
Imprimir