El Príncipe de las Nubes

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El Príncipe de las Nubes
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El Príncipe de las Nubes. Érase una vez, en el reino de las nubes, vivía un príncipe llamado Nubito. Era un príncipe muy especial, ya que era el encargado de cuidar las nubes y asegurarse de que estuvieran siempre en su lugar para que no chocaran unas con otras y así no causar tormentas.

Nubito era muy querido por su pueblo, y todos los días salía al balcón de su castillo para saludar a todos los habitantes del reino. Pero un día, Nubito se despertó muy temprano y al asomarse al balcón notó algo extraño en el cielo. Al principio no lo entendía, pero luego se dio cuenta de que era una nube muy oscura que se acercaba rápidamente hacia su reino.

Nubito sabía que esa nube representaba un peligro, por lo que decidió actuar rápido y preparar a su pueblo para lo que se avecinaba. Convocó a una reunión con todos sus consejeros y juntos buscaron una solución. Después de muchas horas de discutir, llegaron a la conclusión de que tenían que enviar a alguien a encontrar una solución para acabar con esa nube oscura.

Nubito decidió que él mismo iría en busca de la solución, pero como era muy peligroso ir solo, decidió pedir ayuda a sus amigos. Llamó a sus dos mejores amigos, una nube pequeña y un rayo, para que fueran con él en su misión.

Viajaron durante días y días, atravesando cielos y enfrentándose a toda clase de tormentas. Finalmente, llegaron a un pequeño pueblo en la tierra, donde se reunieron con un anciano sabio que les contó que la única solución era encontrar el rayo de luz más brillante que hubiera en el cielo y hacerlo chocar con la nube oscura.

Buscando el rayo más brillante, los amigos llegaron a una región muy lejana, donde encontraron una comunidad de luciérnagas. Allí, el príncipe y sus amigos conocieron a una luciérnaga muy sabia que les ayudó a localizar el rayo más brillante. Pero para encontrarlo, tenían que llegar a la cima de una montaña muy alta, donde el rayo brillaba sin parar.

La subida hasta la cima fue muy difícil, pero al llegar, vieron al rayo de luz más brillante que hubieran visto jamás. Nubito se preparó, tomó impulso y se lanzó hacia la nube oscura, chocando con ella y venciéndola.

Con la nube oscura derrotada, el príncipe y sus amigos regresaron a su reino, donde fueron recibidos como héroes. El pueblo entero estaba muy agradecido por su valentía y coraje, y lo nombraron a Nubito el Héroe de las Nubes.

Desde entonces, Nubito siguió cuidando su reino con más dedicación que nunca. Siempre estaba atento al cielo, asegurándose de que todo estuviera en orden, y gracias a su valentía, el reino de las nubes vivió en paz y armonía.

Los niños del reino de las nubes admiraron a su príncipe y, desde entonces, todas las noches miraban al cielo buscando las estrellas más brillantes, esperando que el príncipe Nubito las visitara alguna vez para contarles sus aventuras y hazañas.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
El Príncipe de las Nubes
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