La bruja y el cometa de la inspiración. Érase una vez en un mundo mágico y lejano, en una pequeña cabaña en el bosque, vivía una bruja solitaria llamada Luna. Luna era conocida por su gran habilidad para crear pociones y hechizos, pero a pesar de ser respetada por los lugareños, se sentía muy sola.
Un día, mientras recolectaba algunas hierbas para sus pociones, vio algo extraño en el cielo. Era un cometa enorme y brillante que parecía estar acercándose rápidamente. Luna se preguntó si esto significaba algo y decidió seguirlo.
Comenzó a correr siguiendo al cometa, pero no importaba cuánto lo intentara, no podía alcanzarlo. Sin embargo, no se dio por vencida y continuó corriendo, ignorando las ramas que se interponían en su camino y los charcos de lodo que salpicaban su vestido.
Finalmente, después de horas de perseguir el cometa, Luna llegó a un claro en el bosque. El cometa había desaparecido, pero en su lugar había un libro grande y brillante.
Luna no había visto nunca antes un libro tan hermoso. Lo levantó con cuidado mientras sus dedos acariciaban la superficie del papel. Cuando lo abrió, sucedió algo mágico: un destello de luz iluminó su rostro y un conocimiento inmenso llenó su mente.
Se dio cuenta de que este era el Cometa de la Inspiración, un objeto legendario que podía conceder conocimiento y habilidades increíbles a su portador. Luna sabía, que a partir de ahora, nada sería lo mismo.
Sin pensarlo dos veces, Luna llevó el libro a su cabaña y comenzó a leerlo ávidamente. A medida que lo hacía, se dio cuenta de que su conocimiento y habilidades en la magia estaban aumentando rápidamente.
Sus pociones eran ahora más efectivas que nunca y podía crear nuevos hechizos en cuestión de minutos. Luna estaba feliz por el conocimiento que había adquirido, pero también se sintió un poco asustada. ¿Era posible que el Cometa de la Inspiración tuviera algún efecto secundario?
Mientras se preocupaba, recordó que el cometa había aparecido en su vida por una razón. De repente, tuvo una idea: ¿Qué tal si intentaba ayudar a otros con su nueva habilidad mágica?
Luna salió de su cabaña y caminó hacia el pueblo cercano. Era un lugar tranquilo y pintoresco donde los habitantes a menudo se reunían en la plaza central. Luna se detuvo allí y observó a los aldeanos mientras conversaban y se reían.
Entonces vio a un joven, llamado Tomás, que parecía estar muy preocupado. Luna sabía que Tomás era un granjero y había tenido problemas con las plagas en sus cultivos durante todo el año. Era un problema común, pero Luna sabía exactamente qué hacer.
Se acercó a Tomás y le ofreció su ayuda. Al principio, el granjero estaba un poco asustado e incómodo, pero cuando Luna comenzó a contarle sobre sus habilidades mágicas y cómo podían ayudarlo, todo cambió.
Luna le dio a Tomás una poción especial que había creado para combatir las plagas. Tomás estaba un poco escéptico de su efectividad, pero cuando el día siguiente se despertó para encontrar que todos sus cultivos estaban floreciendo, se dio cuenta de que la poción de Luna había funcionado.
El pueblo comenzó a hablar del granjas prodigiosos de Tomás y al poco tiempo, Luna tuvo una cola de personas esperando para recibir sus servicios mágicos.
Luna era feliz porque estaba ayudando a la gente, pero estaba todavía más agradecida a Cometa de la Inspiración. Sin él, nunca habría tenido la habilidad de hacer la diferencia en la vida de tantas personas.
Mientras continuaba ayudando a la gente del pueblo, Luna se dio cuenta de que el libro brillaba cada vez menos cada vez que usaba su magia. Entonces un día, mientras ayudaba a una anciana a encontrar su gato perdido, sintió que el libro se había vuelto completamente normal.
Luna entendió que con mucha tristeza, que ya no estaba especial. Pero estaba agradecida por la oportunidad de haber conocido y ayudado a tanta gente. Ahora, Luna sabía que había encontrado su propósito: ayudar a otros. Y de esa manera, el Cometa de la Inspiración le había dado más que conocimiento mágico, le había dado un propósito en la vida.