La bruja y el portal de la magia negra. Érase una vez una bruja poderosa llamada Morgana. Morgana era conocida por sus habilidades mágicas oscuras y temidas por todos en su pequeño pueblo debido a sus métodos crueles. La gente se encerraba en sus casas cuando la veían caminando por las calles porque nunca se sabía cuál podría ser su siguiente objetivo. Pero lo que la mayoría de la gente no sabía es que Morgana estaba buscando algo muy específico: el portal de la magia negra.
El portal de la magia negra era un lugar legendario que se decía que estaba escondido en algún lugar de la zona boscosa a las afueras del pueblo. Se decía que quien encontrara el portal tendría acceso a una fuente inagotable de poder oscuro, lo que le permitiría controlar al mundo entero. Morgana había estado buscando el portal durante años, pero hasta ahora no había tenido éxito alguno.
Una noche, después de meses de búsqueda infructuosa, Morgana decidió que no descansaría hasta que encontrara el portal. Empacó algunas pociones y preparó su equipo mágico más poderoso, convencida de que hoy sería el día en que finalmente encontraría el portal. Dejó atrás su hogar en el pueblo y se adentró en el camino de bosques, armada con nada más que su coraje y su determinación.
El camino al bosque era oscuro y serpenteante, y Morgana se aseguró de que sólo ella, y sus poderes, fueran el único sonido en la noche. A medida que iba dejando atrás los límites del pueblo, las sombras del bosque se hacían más espesas y la oscuridad se hacía más intrincada. Pero Morgana no tenía miedo, pues había esperado tanto este momento como para dejar que cualquier cosa la detuviera.
A medida que se acercaba más y más al corazón del bosque, comenzó a sentir una presencia extraña en la atmósfera. Podía sentir un aura mágica muy poderosa que emanaba de algún lugar cercano. Todavía no se podía ver nada, pero seguía adelante, guiada por su intuición. Finalmente, llegó a una pequeña cueva escondida detrás de algunos matorrales, y siguió su olfato.
La cueva estaba oscura, pero al mirar un poco más cerca, Morgana se dio cuenta de que había una pequeña luz roja en la distancia. Caminó hacia la luz, sintiendo una corriente de energía mágica crecer a su alrededor. Cuando llegó a lo que parecía una antecámara, encontró la entrada del portal de la magia negra.
El portal estaba hecho de una especie de material oscuro y brillante que absorbía toda la luz que lo rodeaba. Morgana sabía que debía tener cuidado, ya que había escuchado historias terribles sobre los efectos secundarios de usar la magia negra de manera imprudente. Pero también sabía que esto era lo que había estado buscando durante tanto tiempo, y que no podía detenerse ahora.
Con todo el coraje que pudo reunir, Morgana se acercó al portal de la magia negra y lo cruzó. De repente, todo a su alrededor se oscureció. Un viento frío y húmedo sopló hacia ella, y las voces susurrantes sonaban alrededor de sus oídos. Pero Morgana no estaba preocupada. Sabía que había entrado en un nuevo nivel de poder oscuro.
Cuando se abrió el mundo de Morgana, comprendió que la magia negra era mucho más poderosa de lo que había imaginado. Todo a su alrededor estaba excepcionalmente mágico, y podía sentir el poder en el aire mismo. Morgana decidió que su primer objetivo sería adquirir un conocimiento adecuado sobre cómo usar sus nuevas habilidades mágicas.
Después de varios días de exploración, Morgana aprendió a usar la magia negra como un guerrero habilidoso usa su espada. Ya no era malvada ni cruel, pero aun así era temida por todos debido a su inmenso poder. Finalmente, se dio cuenta de que no podía evitar su destino, y decidió regresar al pueblo con su poder recién adquirido.
El pueblo era diferente a todo lo que Morgana había imaginado anteriormente. Se había vuelto oscuro y sombrío, y los ciudadanos que antes la temían ahora suplicaban su ayuda. Acudían a Morgana en busca de solución de sus preocupaciones más profundas, y ella los ayudaba con su nueva magia negra. Se convirtió en la protectora del pueblo, pero nunca olvidó el verdadero poder de la magia negra.
A partir de ahora, Morgana se dedicaba a utilizar sus habilidades de magia negra para ayudar a todas las personas que la necesitaban. Aunque todavía temida, fue admirada por muchos por su dedicación y habilidades inigualables. Y aunque Morgana no se acercó a la magia con buenas intenciones, encontró la felicidad y la paz interior en su vida. No era la bruja solitaria y malvada que había sido en el pasado, sino una persona bondadosa y cariñosa que entendía considerablemente el poder que tenía la magia oscura. Y eso era todo lo que importaba.