La princesa y el misterio del bosque. Érase una vez una hermosa princesa llamada Sofía. Vivía en un castillo rodeado de un bosque misterioso. Todos los días, la princesa se asomaba por la ventana de su habitación para observar el bosque. Pero había algo extraño en ese lugar, porque siempre se veía la misma figura oscura moviéndose entre los árboles.
Una mañana, mientras caminaba por el jardín del castillo, Sofía decidió explorar el bosque. Le preguntó a sus padres si podía ir, y ellos aceptaron, siempre y cuando fuera acompañada por su amiga Erika y su valiente caballero, Pedro.
Los tres amigos se adentraron en el bosque, pero todo parecía normal. Los pájaros cantaban, los conejos saltaban y el sol brillaba. De repente, Pedro notó algo extraño detrás de un árbol. Todos se acercaron rápidamente y vieron al mismo ser oscuro que Sofía había visto por su ventana. Sin pensarlo dos veces, los amigos comenzaron a perseguirlo.
El misterioso ser corría muy rápido, saltaba y se escondía detrás de los árboles. Parecía que no tenían posibilidad de alcanzarlo. Pero después de correr un rato, vieron cómo el ser oscuro agarró algo y corrió hacia el centro del bosque. Decidieron seguirlo, aunque no tenían idea de a dónde los llevaría.
Finalmente llegaron a un pequeño claro donde estaba el misterioso ser parado, justo en medio de una roca. Pedro se acercó lentamente y vio que tenía un pequeño libro en sus manos. Sofía se acercó y dijo -¿Puedo ver el libro?-. El ser oscuro asintió y dejó que la princesa tomara el libro.
No tenía letras conocidas, pero a la princesa se le ocurrió que tal vez una de las brujas de la aldea pudiera leerlo. Con el libro en su poder, los amigos decidieron regresar al castillo.
Al día siguiente, la princesa visitó a la bruja del pueblo. Después de observarlo detenidamente, la bruja dijo que había letra en el libro, pero era muy antiguo y estaba escrito en un lenguaje mágico. La bruja prometió enseñar a Sofía ese lenguaje si ella ayudaba a encontrar la llave del bosque. Según la leyenda, la llave podía abrir cualquier puerta dentro del bosque.
La princesa, Erika y Pedro aceptaron la oferta de la bruja. Buscaron por todo el bosque durante días, hasta que encontraron la llave escondida detrás de una roca. Inmediatamente, fueron a la casa de la bruja.
La bruja cumplió con su parte del trato y les enseñó el lenguaje mágico. La princesa tradujo el libro y reveló que había un tesoro escondido en el centro del bosque, bajo la roca donde habían encontrado el libro.
Sin perder un minuto, los amigos fueron de regreso al bosque. Usando la llave, abrieron la puerta que había en la roca y descubrieron un cofre lleno de oro y joyas.
Sofía no podía creer que había encontrado un tesoro tan grande. Sintió que todo había sido gracias a la amistad y a la ayuda de sus amigos. Decidió compartir su tesoro con ellos, y juntos celebraron en el castillo.
Desde ese día, el bosque misterioso ya no parecía tan tenebroso. La princesa y sus amigos sabían que tenía sus secretos, pero que juntos eran más fuertes y podían descubrir cualquier misterio.
Desde entonces, la princesa Sofía siempre recordaba lo importante que es tener amigos verdaderos y que puedes contar con ellos para superar cualquier barrera. Y así, la princesa vivió feliz por siempre jamás.