La princesa y el reino del arco iris

Tiempo de lectura: 5 minutos

La princesa y el reino del arco iris
¿PREFIERES UN AUDIOCUENTO?

Si prefieres, puedes escuchar el cuento mientras haces otras tareas

La princesa y el reino del arco iris. Érase una vez en un reino muy lejano, el reino del arco iris, vivía una hermosa y dulce princesa llamada Sofía. Sofía era la más joven de las hermanas reales y, aunque no era la heredera del trono, sus padres la querían muchísimo.

La princesa Sofía era muy hermosa, con una piel suave como la seda y una sonrisa deslumbrante. Pero lo que más destacaba de ella eran sus ojos. Sofía tenía los ojos más bellos y brillantes que cualquier persona hubiera visto nunca: brillaban en tono rosa, azul, verde y todas las tonalidades del arco iris.

La princesa era muy amada por su pueblo por su bondad, su generosidad y su simpatía. Pero lo que ella no sabía era que sus ojos también formaban parte de su encanto: llevaban la magia del arco iris en su interior.

Un día, mientras caminaba por los jardines del castillo, Sofía vio una nube gris en el cielo. Poco a poco se fue acercando y la princesa pudo ver que en su interior había un pequeño unicornio muy asustado. El animal había perdido su camino y no sabía cómo volver a su hogar en las colinas cercanas. Sofía se acercó al unicornio y lo acarició con cariño y ternura. Con las lágrimas en su rostro, el unicornio miró sus ojos y, como por arte de magia, los ojos de la princesa comenzaron a brillar. Los colores del arco iris salieron de sus ojos y comenzaron a envolver al unicornio, ¡era la magia del arco iris que se estaba realizando!

De repente, un camino hecho de arco iris apareció ante ellos. Era como si el arco iris hubiera caído del cielo y formado un camino mágico que les llevaría a casa del unicornio. Sofía montó en su caballo y, guiada por el unicornio y la magia del arco iris, comenzó a recorrer el camino.

El camino estaba lleno de maravillas y aventuras. Los árboles tenían hojas de colores y muchos animales de diferentes colores aparecían por todos lados. Antes de darse cuenta, habían llegado al hogar del unicornio. El pequeño animal agradeció a la princesa su ayuda y, antes de desaparecer, le dijo: «princesa Sofía, tus ojos llevan la magia del arco iris. Son un regalo especial que te ha dado la naturaleza. Siempre tenlos cerca de ti, porque te guiarán por el camino correcto».

Sofía regresó al castillo con una sonrisa en el rostro y el corazón lleno de alegría. En su habitación cerró los ojos y pensó en los colores del arco iris. Pronto la magia salió de sus ojos, como si fuera en respuesta a sus pensamientos. La princesa se sintió aún más feliz. Ahora sabía que los colores de su interior siempre la guiarían para hacer el bien.

A partir de ese momento, siempre que necesitaba ayuda en su reino, pidió a su corazón que guiara su mirada. Sofía había encontrado un camino mágico para solucionar los problemas, aprender y ser feliz. A menudo se aventuraba por su reino en búsqueda de personas que necesitaban ayuda o que simplemente querían pasar tiempo con la princesa pinky como la llamaban.

Juntos jugaban alrededor del castillo y hablaban de todo lo que se les ocurría. Solían montar en caballos alrededor del reino, dónde Sofía siempre enseñaba todo lugar nuevo que encontraban en su camino. La princesa Sofía se dio cuenta de que su magia del arco iris se estaba expandiendo, creaba un ambiente sano y positivo en todas las personas a su alrededor.

Al fin, la princesa Sofía encontró el verdadero significado de la felicidad. Sabía que la felicidad no se encuentra en las riquezas o la atención, sino en la magia simple y hermosa que uno lleva consigo mismo; la magia del arco iris. Una vez que la encuentras, siempre la tendrás.

Desde ese día, la princesa Sofía brilló aún más. Siempre que podía, ayudaba a sus súbditos a encontrar la felicidad y le enseñaba al reino entero cómo ser amables y respetuosos unos con otros. Sus ojos siempre brillaron más brillantes cuando ayudaba a alguien más, y todo aquel que se acercaba a ella, se enamoraba de su carisma.

La magia del arco iris permaneció en Sofía por siempre, guiando su camino por el castillo y por todo el reino. La princesa se convirtió en la reina más amada que habían tenido y vivió para siempre en los corazones de los ciudadanos de su mágico reino del arco iris. Y así, la princesa Sofía se convirtió en la encantadora reina que siempre ayudó a su gente a encontrar la felicidad y el amor.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
La princesa y el reino del arco iris
¿Te ha gustado «La princesa y el reino del arco iris»?
¡Compártelo con tus amigos!
Facebook
Twitter
Pinterest
WhatsApp
Email
Imprimir