La Sirena del Mar de los Encantamientos

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La Sirena del Mar de los Encantamientos
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La Sirena del Mar de los Encantamientos. Érase una vez, en el fondo del mar de los encantamientos, vivía una hermosa sirena llamada Marina. Era la más hermosa de todas las sirenas del mar y su canto era el más dulce y melodioso que se hubiera escuchado jamás.

Pero a pesar de ser la más hermosa de todas las sirenas, Marina era muy solitaria. No tenía amigos ni familiares porque vivía alejada de todos los demás habitantes del mar. Solo se conformaba con nadar por el agua, cantar y jugar con los peces pequeños.

Un día, mientras nadaba por el mar de los encantamientos, descubrió una cueva en el fondo del mar y decidió explorarla. Cuando llegó a la entrada de la cueva se encontró con un tiburón muy grande que le impidió la entrada.

– ¿Qué haces aquí, Marina? – preguntó el tiburón.

– Solo quiero explorar la cueva, nunca he estado aquí antes -respondió la sirena.

El tiburón la miró fijamente y, después de considerarlo un momento, decidió dejarla entrar. La cueva estaba llena de tesoros y brillaba con luz propia. Marina estaba emocionada por explorarla.

Mientras exploraba la cueva, encontró una concha marina que parecía tener algún tipo de poder mágico. A pesar de que el tiburón le advirtió de no tocar la concha, Marina no pudo resistirse y la tomó en sus manos.

De repente, una luz muy brillante salió de la concha y Marina desapareció en el aire. El tiburón, asustado, nadó hacia la superficie para buscar ayuda. Todos los habitantes del mar se reunieron y comenzaron a buscar a la sirena por todas partes, pero no pudieron encontrarla.

Marina había sido transportada a una nueva parte del mar de los encantamientos, donde vivía una bruja muy poderosa. La bruja le dijo que le había concedido un deseo y que tenía que usarlo con sabiduría. Marina estaba confundida y no sabía qué desear, así que le pidió un consejo a la bruja.

– Dime, ¿qué te hace feliz? -le preguntó la bruja.

-Marina pensó en ello unos segundos, recordando los momentos en que nadaba con los peces, cantaba y disfrutaba de la belleza del mar.

– Me hace feliz cantar y jugar con los peces. También me encanta explorar el mar y descubrir cosas nuevas – dijo Marina al fin.

La bruja asintió y, con un movimiento de varita mágica, convirtió a Marina en una sirena con la habilidad de comunicarse con todos los habitantes del mar. Así podría explorar nuevas partes del mar, cantar con otros seres mágicos y hacer nuevos amigos.

Marina estaba muy emocionada por su nuevo poder. Inmediatamente comenzó a cantar, y su voz se hizo eco por todo el mar. Todos los habitantes del mar se acercaron a ella para escucharla y para conocerla mejor.

Nadó por los arrecifes de coral, por las cuevas y por los campos de algas. Descubrió nuevos seres mágicos y los saludó con su canto. Sin embargo, aun así, no había encontrado a ningún ser mágico que fuera su amigo.

Un día, mientras nadaba cerca de una playa, escuchó a una niña cantar mientras recogía conchas. La niña tenía una voz muy bonita y Marina se acercó a ella para sentir mejor su canción.

Cuando la niña la vio, se asustó al principio, pero después se dio cuenta de que era una sirena amistosa. El nombre de la chica era Ana y tenía una personalidad muy divertida. Ana también estaba buscando a alguien con quien jugar porque se había mudado allí y no conocía a nadie.

Marina estaba emocionada de haber encontrado a alguien con quien jugar, cantar y explorar el mar. La niña era su nueva mejor amiga y se prometieron que se verían todas las veces posibles.

A partir de ese momento, Marina nunca volvió a sentirse solitaria. Tenía una nueva amiga con quien explorar el mar de los encantamientos y así pasaron un sinfín de aventuras juntas.

Y así, Marina descubrió que la soledad no era tan mala si podía convertir los momentos de soledad en aventuras llenas de alegría y diversión. En el fondo del mar de los encantamientos, Marina vivió feliz de ahora en adelante rodeada de nuevos amigos y con aventuras emocionantes. Y así, siguió cantando y explorando el mar, siempre acompañada por su nueva amiga, Ana.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
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